La importancia del empleo para las mujeres victimas de violencia de género


En este artículo me gustaría dar relevancia al empleo como herramienta empoderadora para mujeres víctimas de violencia de género. El empleo es un elemento capaz de empoderar transversalmente a las víctimas de la violencia de género, al dotarles de autonomía, independencia, impactar en su autoestima o incrementar su red de contactos.

La búsqueda de empleo no es un fin en sí mismo, sino un medio para que las mujeres vuelvan a sentirse empoderadas, plenas y capaces y recuperen las riendas de su vida.

El trabajo es la puerta que permite a las mujeres víctimas de violencia de género salir del círculo de la violencia. Permite el acceso de las víctimas a la independencia económica y personal necesaria para romper el vínculo con su agresor y lograr su plena recuperación.

Recientes estudios demuestran que el trabajo aporta a las mujeres víctimas de violencia de género independencia económica, social, psíquica y emocional. Les permite salir del hogar, romper con el pasado, fomentar las relaciones personales, y les proporciona autoestima y seguridad en sí mismas. Resulta esencial para su recuperación contar con la autonomía y los ingresos que generan un puesto de trabajo. En resumen, resulta clave para alcanzar el mayor objetivo de todos: la normalización de su vida y de sus relaciones.

La empresa juega un papel clave como generadora de oportunidades laborales para que las mujeres logren salir del círculo de la violencia de género, pues es quien finalmente puede ofrecer el acceso al mercado laboral a estas mujeres y darles una oportunidad de cambio en sus vidas.

El papel de las empresas intermediarias

La Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad a través de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género y del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades puso en marcha y promueve desde 2012 la Red de Empresas por una Sociedad Libre de Violencia de Género, buscando aprovechar el potencial que supone la empresa como agente de concienciación social y promover la sensibilización en materia de violencia de género, fomentar la integración social y laboral de las mujeres víctimas y, cuando la situación así lo requiera, facilitar su movilidad geográfica.

En esta iniciativa colaboran entidades (Cruz Roja o Fundación Integra) que se encargan del fortalecimiento personal y su formación en las habilidades necesarias para garantizar el éxito de su inserción laboral en las empresas.

Las empresas adheridas, de ámbito nacional y en distintos sectores de actividad, suscriben convenios de colaboración para promover la sensibilización en materia de violencia de género y fomentar la integración social y laboral de las mujeres víctimas.

Los principales objetivos de esta iniciativa son:

  • Sensibilizar sobre la igualdad entre hombres y mujeres y el respeto a los derechos fundamentales, para avanzar en la construcción de una sociedad libre de violencia de género.
  • Promover la inserción laboral de mujeres víctimas de la violencia de género.
  • Extender y comunicar el compromiso de la empresa hacia su personal, proveedores, clientes, organizaciones empresariales, sindicatos y a todos los agentes sociales.

De acuerdo con la Guía Laboral del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, las mujeres víctimas de violencia de género gozan de una especial protección, que se ve reflejada en las bonificaciones al empleo señaladas en el cuadro adjunto.

¿Cómo pueden las mujeres acreditar su situación de víctimas de violencia de género?

Las mujeres pueden ser reconocidas como víctimas de violencia de género en función de diferentes supuestos legales, y en cada caso, presentarán a la empresa el documento que la acredite como tal, y que se adjuntará a la firma del contrato donde, en aras de la confidencialidad debida, solo se recogerá que la trabajadora está incluida en el ámbito de la aplicación de la Ley Orgánica 1/2004.

Ejemplo circuito catalán: Servicio de Ocupación de Catalunya ( SOC)

Como ya hemos explicado, la violencia machista no sólo tiene consecuencias físicas y psicológicas para las mujeres que la sufren, sino también sobre su vida laboral, tanto si trabajan como si están en paro. Su recuperación pasa pues para restaurar, en el momento adecuado y con una intervención sociolaboral integral, el derecho al trabajo. Un trabajo que les dé autonomía económica, ayude a su integración social y las aleje de estas situaciones de violencia machista.

El Plan de desarrollo de las políticas de empleo 2019-2020, uno de los instrumentos estratégicos de planificación del SOC, establece como una de las prioridades desarrollar programas y actuaciones ocupacionales dirigidas a mujeres que sufren situaciones de violencia machista.

Es en este contexto que el SOC ha desplegado la Red de atención de las oficinas de Trabajo para mujeres en situación de violencia machista

Red de atención de las Oficinas de Trabajo para mujeres en situación de violencia machista

La Red de atención de las Oficinas de Trabajo para mujeres en situación de violencia machista cuenta con personal profesional especializado en atención a mujeres en situación de violencia machista en cada una de las 69 Oficinas de Trabajo (OT) que hay en todo el territorio.

Esta Red de atención se caracteriza por:

  • Ser un servicio de proximidad. Las 69 OT son punto de atención.
  • Las demandantes de empleo en situación de violencia machista tienen asignada una persona de referencia en su Oficina, con formación específica y permanente
  • Trabajar en red, tanto internamente como con la Red territorial de atención integral contra la violencia machista, especialmente con los Servicios de Intervención Especializada (SIE)
  • Garantizar la protección y confidencialidad de los datos de las mujeres en situación de violencia machista.
  • Participar en el diseño de políticas activas de empleo específicas para las demandantes de empleo en situación de violencia machista.
  • Promover la participación de las mujeres en situación de violencia machista en los procesos de selección para la cobertura de vacantes y acciones ocupacionales.

Por último, me gustaría poder poner en valor los derechos de las mujeres víctimas de violencia de género en relación al empleo. En el servicio especializado dónde trabajo, en la gran mayoría de ocasiones puedo ser testigo del desconocimiento que tienen las mujeres sobre sus propios derechos. Como trabajadora social, para mi es indispensable tener un mínimo de conocimiento sobre este ámbito para así poder ayudar a la mujer en su proceso de recuperación de la violencia vivida.

  • Derecho a la reducción de la jornada laboral; con disminución proporcional del salario, cuya finalidad es que la mujer víctima de violencia de género haga efectiva su protección o el derecho a la asistencia social integral
  • Derecho a la reordenación del tiempo de trabajo, a través de la adaptación de horario, de la aplicación del horario flexible, o de otras formas de ordenación del trabajo que se utilice en la empresa
  • Derecho a la movilidad geográfica; con reserva del puesto de trabajo durante los 6 primeros meses. Los convenios colectivos y acuerdos de empresa pueden contemplar las mejoras de estos derechos
  • Derecho a la suspensión de la relación laboral; con reserva del puesto de trabajo, y con una duración inicial que no podrá exceder de los 6 meses.
  • Derecho a la extinción del contrato de trabajo por decisión de la trabajadora, en cuyo caso, se considerará a la trabajadora en situación legal de desempleo por lo que, en caso de reunir los demás requisitos exigidos, tendría derecho a percibir esta prestación por desempleo o el subsidio por desempleo
  • Las ausencias o faltas de puntualidad en el trabajo motivadas por la violencia de género se consideran justificadas, cuando así lo determinen los servicios sociales, de salud o servicios especializados
  • Nulidad del despido de la trabajadora víctima de violencia de género por el ejercicio de sus derechos laborales

Y ya no hablamos solamente de las mujeres, sino que, como profesional especializada, mi labor es poder difundir toda esta información al resto de los equipos que trabajan en la red y poderlos asesorar y guiar.

Todo lo que hemos explicado me lleva a pensar en la responsabilidad social empresarial con perspectiva de género. ¿qué papel juegan las empresas en todo el tema de la violencia de género? ¿tienen las empresas alguna responsabilidad social en cuanto a las trabajadoras víctimas de violencia de género? Quizá lo podamos abordar en un próximo artículo.

Infografías

Enlaces de interés

Programa incorpora

CUALIFICA. Programa dirigido a mujeres víctimas de violencia de género