Pensiones

Las 70 enfermedades con las que tienes más opciones de cobrar una pensión de incapacidad permanente

Aunque no hay un listado oficial por parte del INSS, existen una serie de patologías que frecuentemente son reconocidas como causas de incapacidad laboral.


El pensar que conseguir una incapacidad permanente es un proceso sencillo es irreal, ya que se trata de una de las pensiones del sistema de prestaciones contributivas, con más dificultades a la hora de obtenerla.

La razón es simple: en las pensiones de jubilación y viudedad existen unos criterios más reconocibles. Aunque dentro de las incapacidad permanente existe una normativa que regula ciertos aspectos que hay que tener en cuenta para concederlas o denegarlas. Estas requieren de un estudio pormenorizado y de mayores pasos que las anteriores.

La influencia en la vida laboral como en la vida cotidiana

Un ejemplo claro para poder acceder a ella es los efectos de la enfermedad que sufre el trabajador, es decir, su influencia tanto en su vida laboral como en su vida cotidiana. Este hecho determina tanto la concesión de la pensión como el grado de la misma.

El tribunal médico no tiene la ultima palabra en relación a la prestación pero si que es cierto que tiene influencia en la decisión final, la cual recae en la seguridad social que es quien tramita la prestación.

En todo caso existe un listado de enfermedades con las que, tradicionalmente, los trabajadores han tenido un mayor porcentaje de concesiones de pensiones de incapacidad permanente.

Alergología

  • Dermatitis

Aparato digestivo

  • Colitis ulcerosa
  • Enfermedad de Crohn
  • Obesidad morbida
  • Pancreatitis crónica

Cardiología

  • Arterioesclerosis
  • Cardiopatías
  • Miocardiopatías

Enfermedades cardiovasculares

  • Aneurisma
  • Arteriopatías
  • Fibrilación auricular
  • Hipertensión pulmonar
  • Infartos agudos de miocardio
  • Insuficiencia mitral
  • Síndrome Wolf-Parkinson-White.
  • Taquicardias
  • Tetralogía de Fallot

Enfermedades psíquicas

  • Adicción a las drogas, ludopatía o alcoholismo
  • Agorafobia
  • Depresión
  • Esquizofrenia
  • Límite de personalidad o por estrés postraumático
  • Síndrome Burnout
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastorno bipolar
  • Trastorno obsesivo compulsivo

Medicina interna

  • Fibromialgia
  • Lupus eritematoso sistémico
  • Sensibilidad química
  • Síndrome de fatiga crónica

Nefrología

  • Insuficiencia renal crónica
  • Trasplante de riñón

Neumología

  • Apnea del sueño
  • Asma profesional u ocupacional
  • Enfermedades respiratorias provocadas por amianto
  • Enfisemas
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
  • Sarcoidosis

Neurología

  • Alzheimer
  • Charcot-Marie-Tooth
  • Demencia
  • Esclerosis múltiple
  • Ictus
  • Miastenia gravis
  • Migrañas
  • Neuropatía periférica
  • Parkinson
  • Síndromes Arnold Chiari, de Lambert-Eaton y Post Polio
  • Traumatismos craneoencefálicos

Oftalmología

  • Desprendimiento de retina
  • Glaucoma
  • Neuropatía óptica
  • Pérdida de visión
  • Uveítis

Oncología

  • Cáncer de mama
  • Cáncer de pulmón
  • Cáncer de recto

Otorrinolaringología

  • Hipoacusia
  • Síndrome de Ménière

Reumatología

  • Artritis reumatoide o psoriásica
  • Enfermedad de Behcet
  • Espondilitis anquilosante
  • Fatiga crónica
  • Fibromialgia

Traumatología

  • Enfermedad de Perthes
  • Gonartrosis
  • Hernia cervical
  • Lumbalgia
  • Patologías graves de la mano cadera, hombro, codos o pies
  • Síndrome cola de caballo.

Información adicional

Belén Romero Escolano

Trabajadora Social
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