Opinión

Síndrome de desgaste por empatía

Una empatía gestionada puede darnos fuerza para contribuir y aportar alternativas o soluciones. Lo contrario, puede conducirnos a un exceso de preocupación sin resultados positivos.


La empatía es una cualidad muy necesaria y valiosa en las sociedades, al fin y al cabo, los seres humanos somos seres sociales que vivimos y coexistimos dependiendo unos de otros, siendo creadores y responsables del bienestar común.

Como seres individuales es importante remarcar que somos responsables de nuestro propio autocuidado, de cuidar el diálogo interno y la exposición a estímulos que poco a poco van mermando nuestra energía. Ya que vivimos en una sociedad con grandes y constantes estímulos producidos por múltiples factores, tanto internos (de la propia persona) como externos.

Hoy nos centraremos en uno de ellos, la gran cantidad de información en medios de comunicación y redes que por un lado nos mantienen informados de la actualidad y nos puede hacer sentir seguros y que nos da las herramientas para saber cómo navegar una crisis. Pero el exceso de información sobre una situación puede tener efectos psicológicos adversos, una estimulación que puede conducirnos a un estado de desgaste por empatía o lo que también se conoce como fatiga por compasión .

¿Qué es síndrome de desgaste por empatía

Este síndrome hace alusión al sentimiento de intensa empatía y compasión hacia aquella persona que está sufriendo. Acompañado al mismo tiempo, por un fuerte deseo de calmar el dolor o resolver el problema de la persona que sufre. Lo que puede conducirnos a experimentar las situaciones con una elevada emocionalidad, evitar situaciones o lugares que nos recuerden hechos con una fuerte carga emocional y cierto estado de alarma, lo cual prolongado en el tiempo puede afectar a nuestra capacidad de concentración y descanso.

¿Es irresponsable dejar de consumir noticias?

No podemos vivir desconectados del mundo y la realidad, pero si de elegir el tiempo y exposición a estas situaciones que acontecen a nuestro alrededor. De hecho es lo más responsable que podemos hacer si nos encontramos experimentando las sensaciones mencionadas con anterioridad. Establecer sí un conjunto de hábitos para disminuir tanto el tiempo que pasamos consumiendo noticias como sus efectos.

Una empatía gestionada puede darnos fuerza para contribuir y aportar alternativas o soluciones. Lo contrario, puede conducirnos a un exceso de preocupación sin resultados positivos.

Tania Esquer Bru

Trabajadora Social
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