Opinión

Haciendo diferencia entre la población extranjera: a unos, si a otros no

Las políticas migratorias han ido evolucionando a lo largo de los años y aun no se han adecuado a la realidad, ni parece que haya interés en ello.


Últimamente estamos viviendo muchas situaciones que a nivel social y económico están desconcertando a la población en general.

Es cierto, que desde el pasado mes de febrero la unión europea se ha visto inmersa en una crisis económica y social debido a la guerra procedente entre Ucrania y Rusia. Con todo lo que esto conlleva, muchos países de alrededor, en el que se incluye a España se ofrecieron con el fin de proporcionar asilo y refugio a miles de personas y familias ucranianas que huían del país por la situación tan conflictiva que estaban viviendo y que a fecha de hoy sigue.

Las políticas migratorias no se adecuan a la realidad

Si bien es cierto que las políticas migratorias han ido evolucionando a lo largo de los años, también lo es que no se han adecuado a la realidad como tal, porque muchas personas de origen migrante están en situación irregular por no poder acceder a un permiso de residencia y consecuentemente de trabajo.

En el caso de las personas procedentes de Ucrania se les ofreció acogerse al régimen de protección internacional. Con el fin de que pudieran acceder a un permiso de residencia legal y pasados 6 meses poder tener un permiso de trabajo para que pudieran empezar una nueva vida en el país de acogida.

Un poco de historia reciente

Ahora, si nos trasladamos a hace 3 años, el 18 de junio de 2018, pasó algo similar, hubo una gran acogida en el puerto de Valencia en la que desembarcaban 600 personas entre las cuales se incluían a familias y menores e incluso mujeres embarazadas y bebés. Todos ellos migrantes de origen subsahariano procedentes de Guinea Conakri, Guinea Bissau, Senegal, Ghana, Gambia, Sudán, Eritrea, entre otros.

A estas personas, se les dio la oportunidad de acogerse al sistema de protección internacional, que durante estos 3 años muchos de ellos han podido disfrutar de poder residir legalmente en España e incluso trabajar y realizar cursos de formación cualificada. Muchos de ellos, con sus viviendas de alquiler y contribuyendo con sus impuestos al Estado.

Nueva reforma del reglamento de extranjería

Hace unos días, el ministro de inclusión, migraciones y seguridad social, el señor Escrivá anunciaba que se había aprobado en el consejo de ministros una nueva reforma del reglamento de extranjería en que se iban a beneficiar muchísimas personas que se encuentran en situación irregular por las novedades que incluía ya que refieren que esta nueva reforma inspirado en el modelo alemán. Por ejemplo, una de las novedades es que las personas migrantes que lleven al menos 2 años en situación irregular en España podrán conseguir permiso de residencia por 12 meses si acreditan la realización de unos cursos formativos.

La verdad que este tipo de reformas legislativas son bienvenidas para todas las personas que trabajamos con población migrante. Ya que sabemos de primera mano, lo complicado que es poder vivir en un lugar en el que no tienes derecho a nada por encontrarte en situación irregular.

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Ayuda de 400 euros solo para ucranianos

Recientemente Escrivá, anunció que todas las personas procedentes de ucrania en las que están inmersas dentro del programa de acogida y no dispongan de recursos económicos para poder subsistir se les destinara una ayuda económica mensual de 400 euros más 100 euros por cada menor que haya en dicha unidad familiar, durante 6 meses.

Noticia que nos parece muy satisfactoria para dichas familias, pero, la pregunta es, ¿por qué a ellos sí y a los demás no? Me refiero, ¿por qué a estas familias procedentes de Ucrania se les ayuda con 400 euros mensuales y a las personas y familias que vinieron en ese buque hace 3 años no se les ha ofrecido dicha ayuda?

Los jóvenes y familias procedentes del buque del Aquarius, a muchos de ellos se les ha denegado la solicitud de protección internacional teniendo un trabajo, una casa de alquiler y una vida en la que todo iba fluyendo bien. A estas personas que se les ha denegado la solicitud, se han quedado en la calle, sin poder trabajar, sin recursos económicos y teniendo que esperar a los 3 años para empezar los tramites de arraigo laboral o arraigo social con el fin de poder obtener otra vez el permiso de residencia y encontrar un trabajo para poder trabajar de forma legal. A estas familias y personas no se les ha ofrecido la oportunidad de poder solicitar una ayuda que les permita subsistir este tiempo hasta que regularicen su situación, ¿y por qué a los demás sí?.

Una fama absolutamente inmerecida

Creo firmemente que existe un odio generalizado hacia África, pero porque se ha generado el pensamiento en la sociedad de que las personas procedentes del continente africano vienen a robar, a delinquir o a vivir de las ayudas. Si, existe ese odio, existe ese racismo.

Pero cuando nosotros «los blancos», tenemos todo tipo de comodidades como pueden ser: televisores, ordenadores, teléfonos móviles de última generación, lavadoras, frigoríficos, joyas, pescado, calentadores, botellas de gas butano. No nos paramos a pensar que estamos saqueando continuamente, estos países ¿verdad? Pues sí, parece ser que vemos lo que nos interesa, lo que queremos o lo que quieren hacernos ver.

Está claro, que con todo lo que está sucediendo existe algún interés, llamémoslo político o económico, o simplemente el “quedar bien”. Esto siempre, deja en mal lugar y en peor posición a los mismos y también creo firmemente que existe un racismo institucionalizado que no interesa ayudar, sino más bien el querer tener más y más.

Para finalizar, me gusta una frase que he visto por redes y dice así:

“Los rubios de ojos azules son bienvenidos, pero para los africanos porra y mano dura”.

Belén Romero Escolano

Trabajadora Social
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