Mujeres con voz #25N

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¿Por qué hemos de celebrar el #25N cada año según mi punto de vista? El #25N ha de servirnos en el Siglo XXI para recordarnos que hemos estado los 364 días anteriores luchando cada día para erradicar la violencia patriarcal que se ejerce contra nosotras en cualquier parte del mundo por el hecho de ser mujeres; y que estaremos los próximos 364, a partir del día siguiente, continuando con la batalla hasta eliminarla, sin descanso y sin perder el aliento. La violencia por ser mujer es la peor y las más extendida de las violencias (200 millones de mujeres y niñas sometidas a la mutilación genital, 1,5 millones de niñas asesinadas al nacer por infanticidio selectivo, 3 mujeres son violadas en España a diario, 1 de cada 3 mujeres sufrirá algún tipo de violencia patriarcal o varias a lo largo de su vida … la lista resulta tan espeluznante como interminable).

Las políticas (programas, recursos, acciones, proyectos, etc) que actualmente tenemos para acabar con ella siguen siendo de “postureo”, de papel mojado, de legislo y realizo actividades muy “guays” para quedar bien y cubrir expediente (como país, ayuntamiento, consejería, diputación, etc), pero no invierto dinero suficiente para que esas acciones tengan impacto real.

Mantenemos minutos de silencio en instituciones públicas, mientras desde esas mismas instituciones se maltrata a las mujeres que acuden, desoladas, a solicitar ayuda, con la inestimable colaboración de las y los profesionales que estamos en ellas ¡Con lo grandes profesionales que somos!”… ¡Escuchad a las mujeres!.

El mundo está organizado en base a esquemas culturales patriarcales, de masculinidad heteronormativa hegemónica y, mientras esto sea así, las mujeres seguiremos siendo violadas, asesinadas, empaladas, quemadas, ninguneadas, vendidas, compradas, machacadas, en definitiva, tratadas como objetos e invisibilizadas como las mujeres que aqui se representan.

Como bien dice Amelia Valcárcel, esto es un problema que tienen los hombres, pero que sufrimos las mujeres. Unamos fuerzas, cojamos todo lo que el Feminismo como teoría revolucionaria de paz nos enseña y seamos, cada una y cada uno, agentes de cambio en nuestro entorno (familia, trabajo, amistades, etc) para lograr un mundo igualitario (somos el 50%) y verdaderamente humano»

 
mujeres-silenciadas

Simone de Beauvoir

París, 1908-1986

Nacida en el lecho de una familia burguesa, fue una gran pensadora y novelista. Representante del movimiento existencialista ateo. Es una figura muy importante ya que luchó por los derechos de la mujer.

Conoció a su marido Jean-Paul Sartre en la universidad, donde fue una alumna brillante. Tras finalizar la carrera de Filosofía, escribió muchas novelas y fue fundadora junto con su marido y entre otros de la revista “Tiempos Modernos”.

“El segundo sexo” (1949) es quizás uno de los libros de referencia para el feminismo. En el analizó la condición social de la mujer y las distintas características de la opresión masculina.

Fue una de las fundadoras la “Liga de los Derechos de la Mujer”, las cuales luchaban contra cualquier discriminación sexista.

Esto sólo es un resumen de lo que escribió y de su lucha por los derechos humanos. Hasta sus últimos días fue una de las mayores defensoras de los derechos humanos.

Sonia Greene

Ucrania, 1883-1972

Es más conocida por ser la esposa del conocido escritor Lovecraft, que por ser escritora. Colaboró en la redacción de varias novelas junto con su marido, pero siempre en un segundo plano.

Lovecraft nuncá valoró su trabajo y no la respetaba. Era un hombre que defendía la importancia del papel del hombre frente al de la mujer.

Sin embargo, se sabe que ella fue el sostén económico de la pareja y, en aquella época en la que el papel de la mujer se centraba en el hogar; o como mucho, como enfermera, camarera o secretaria. Sonia quiso ir más allá y exploró con cierto éxito sus posibilidades como editora y narradora independiente.

Harta de ser infravalorada, decidió divorciarse. Tras su divorcio algunas de sus obras fueron utilizadas por su exmarido y otras relegadas a literatura de clase B, escondida por un hombre un tanto machista.

Virginia Woolf

Londres, 1882 – 1941

Fue una novelista, ensayista, escritora de cartas, editora, feminista y cuentista británica, considerada una de las más destacadas figuras del modernismo literario del siglo XX. Experimentando con la estructura temporal y espacial de la narración, perfeccionó en sus novelas el monólogo interior, procedimiento por el que intenta representar los pensamientos de un personaje en su forma primigenia, en su fluir inconsciente, tal y como surgen en la mente. Algunas de sus obras más famosas, como La señora Dalloway (1925), Al faro (1927) o Las olas (1931), ejemplifican este recurso mediante un poderoso lenguaje narrativo en el que se equilibran perfectamente el mundo racional y el irracional.

Además pionera en la reflexión sobre la condición de la mujer, la identidad femenina y las relaciones de la mujer con el arte y la literatura, que desarrolló en algunos de sus ensayos; entre ellos, destaca por la repercusión que posteriormente tendría para el feminismo. Una habitación propia (1932). No sólo abordó este tema en los ensayos, sino que también lo hizo en novelas como la inquietante y misteriosa Orlando (1928), en la que se difuminan las diferencias entre la condición masculina y la femenina encarnadas en el protagonista, un aristócrata dotado de la facultad de transformarse en mujer.

Martha Gellhorn

EEUU, 1908-1998

Es una de las mejores periodistas del siglo XX. Fue corresponsal de guerra en todos los conflictos bélicos de aquella época.

Escribió numerosos artículos de prensa, ensayos y novelas que a día de hoy son un testimonio histórico importante del siglo XX.

Entre otros, fue testigo de la Gran depresión. En el cual hizo un gran trabajo de investigación de las zonas más pobres de Norteamérica. Fue tan importante que Eleanor Roosvelt, la primera dama, la cual tenía una estrecha relación con las injusticias sociales, la valoró muy positivamente.

También fue testigo de las atrocidades de la Guerra civil española. En aquel viaje la acompañó el que en un futuro iba ser su marido Ernest Hemingwai. Tras ese viaje escribió su novela “A stricken field” 1940.

Sin embargo, la relación que tuvo con Ernest Hemingway dificultó mucho su carrera periodística. Él opinaba que Martha debía preocuparse más por el hogar y menos por su trabajo. Se quejaba de sus largas ausencias.

Como consecuencia de la actitud machista de Hemingway, Martha decidió divorciarse de él.

 

Un articulo de:

Virginia Tovar

Paqui Fernandez

Irentzu Laucirica

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