¿Que debemos tener en cuenta cuando vamos a afrontar una entrevista?


La entrevista de trabajo es la fase definitiva, dentro de cualquier proceso de búsqueda de empleo o de cambio de trabajo, podemos encontrarnos diferentes tipos de entrevista, y que según el modelo que elija el entrevistador, debemos comportarnos de una manera u otra.

Podéis ver mejor los tipos de entrevista en este esquema.

Tipos de entrevista

Como se comporta el entrevistador

Como debo responder

Directa o dirigida

Preguntas preestablecidas

Respuestas cortas y concretas

Indirecta o abierta

Preguntas generales

Nos dejara hablar , hablaremos de nosotros, del ultimo trabajo…

Mixta

Preguntas largas y cortas

Respuestas donde debes extenderte y preguntas muy concretas

De tensión

Preguntas tensas personales

Respuestas que debes mantener la calma, te hará sentir violento

Según la cantidad de entrevistados puede ser individual (sólo con el entrevistador), puede ser de panel (varios entrevistadores de un mismo departamento) y de grupo (varios candidatos y uno o varios entrevistadores).

Os dejamos la información de como debemos comportarnos en cada momento de la entrevista; antes, durante y después.

Antes de la entrevista ¿Qué debo preparar?

Antes de enfrentarnos a la entrevista, debemos prepararnos y dedicar tiempo a la futura entrevista, este paso es esencial para demostrar el interés por el puesto y mostrarnos como uno de los mejores candidatos a la oferta de empleo a la que aspiramos.

Debemos conocer la política de la empresa y el puesto al que vamos a aspirar, repasaremos las aptitudes, experiencia y formación, debemos llevar copia del CV, el cual debemos conocer perfectamente, prepararemos nuestros puntos débiles y fuertes y los argumentos que defenderemos en este tema, comprobaremos nuestra presencia, cuidaremos nuestra ropa y complementos, seremos puntuales a la hora que nos han citado…

En definitiva, preparar la entrevista como el entrevistador preparará todo lo que quiere saber de nosotros.

¿Qué ropa llevo?

Este aspecto es fundamental, cuidar nuestra presencia demostrará tanto como nuestro CV, debemos detenernos a elegir lo que nos ponemos, se recomienda llevar prendas discretas y pocos complementos, tanto si eres hombre o mujer.

Cuidaremos nuestra higiene, las uñas, la barba, pelo limpio y peinado y perfumes suaves.

Debes estar cómodo, no usar prendas grandes o muy justas, todas las prendas deberán estar planchadas, debemos dar una imagen discreta, clásica y pulcra.

Cuidaremos los colores, no usaremos colores muy llamativos, el primer impacto es decisivo y marcará el transcurso de la entrevista.

De camino a la entrevista

La entrevista comienza antes de estar cara a cara con el entrevistador, cuando estemos de camino y cerca ya del lugar de la entrevista deberemos mantener las formas, proyectar una imagen amigable y profesional, nunca sabemos si el entrevistador estará en su despacho o en la escalera de la empresa.

Cuidaremos el tiempo, debemos llegar tranquilos, silenciar el móvil, nos fijaremos en el diseño del lugar y de los carteles que podamos encontrarnos nos pueden aportar información de la empresa, todo el personal que encontremos en el lugar lo trataremos como si fuera el entrevistador, podemos causar buena o mala impresión también al resto de los trabajadores, estos son contactos directos con el futuro jefe o jefa. Las primeras impresiones son importantes, la forma verbal y no verbal dice todo de nosotros.

Debemos prepararnos para mantener el inicio de la conversación, las primeras palabras generaran esa química que den tranquilidad y confianza, pensaremos en algunos temas que sean común a la empresa, mantener una conversación fluida, podemos elegir hablar de los proyectos que realiza la empresa, si acaban de publicar alguna memoria en los medios de comunicación o redes sociales.

En esta conversación inicial, podremos jugar a nuestro favor, incidiendo en nuestras habilidades o propósitos a medida que hablamos de otros temas, debemos tener preparadas ciertas respuestas a las preguntas más comunes que pueden realizar.

Durante la entrevista ¿Cómo debo comportarme?

Como decimos al final del punto anterior, crear una buena impresión es de vital importancia, el futuro empresario empezara a evaluarte desde el momento que os saludéis, dar la mano y como sentarse inician esta fase.

El saludo

Saludar al entrevistador debe ser de forma convencional tratándole de usted, no seremos los primeros en extender la mano, saludaremos con un apretón de manos suave y mirándole a los ojos sin intimidar.

No tutearemos hasta que no nos lo digan, de igual modo no nos sentaremos hasta que nos lo indique, estaremos atentos y simpáticos, nos sentaremos derechos e intentaremos no ponernos nerviosos, los gestos indican la seguridad o no en este momento.

Dejaremos que tome la iniciativa de la conversación, sin interrumpir, no hablar demasiado ni ser muy escuetos, las preguntas que nos hagan nos darán pie a que seamos o no extensos en las respuestas, cuidaremos el lenguaje, aunque a veces el entrevistador nos pondrá en situaciones más nerviosas para comprobar nuestras respuestas.

Pensar nuestras respuestas

Responderemos clara y brevemente, no utilizaremos expresiones tajantes, monosílabos o evasivas con un tono de voz correcto, relajado y sin gritar. Diremos siempre la verdad, nos preguntaran sobre nosotros mismos, sobre la formación, experiencia y logros de nuestros empleos anteriores.

Mostraremos entusiasmo por el puesto de trabajo desde el primer momento, nos alegraremos de estar en la entrevista, no hablaremos mal de las empresas antiguas ni nos negaremos a contestar alguna pregunta sobre la empresa anterior, controlaran nuestro control emocional.

Incluiremos palabras que den seguridad, con los retos, la experiencia, el compromiso, la estabilidad, no usaremos frases que den inseguridad. Pensaremos la respuesta brevemente para responder son seguridad y no hablar de más y poder cometer algún error.

Comunicación no verbal

El lenguaje corporal transmite igual que nuestro lenguaje verbal, los movimientos que realicemos transmiten información de lo que queremos o estamos diciendo.

Cuidaremos el saludo (un apretón de manos no demasiado fuerte), miraremos a los ojos sin ser agresivos, sin bajar la mirada o parecer distraído, no olvidaremos sonreír, sobre todo al saludar y al despedirnos, nos sentaremos en la silla erguidos y de forma cómoda, sin dar la sensación de estar incomodo o tenso, no invadiremos el espacio del entrevistador con nuestras manos ni nos acercaremos demasiado, no cruzaremos los brazos, al hablar nos apoyaremos con los gestos de las manos para potenciar el mensaje, no miraremos el reloj, ni nos tocaremos el pelo de forma constante, apagaremos el móvil, si contestáramos a una llamada mostraríamos poco interés por la entrevista, controlaremos el aspecto físico y la vestimenta para dejar una buena impresión.

Cuidaremos los nervios para que no nos traicionen, es normal que en estas situaciones nos pongamos nerviosos por salir lo mas beneficiados de la entrevista, los síntomas pueden traicionarnos, como hablar rápido o tartamudear, jugar constantemente con objetos o mostrar mirada perdida para no coincidir las miradas y ponernos incomodos.

Después de la entrevista ¿Qué hago al finalizar?

Después de ser entrevistados, si hemos acordado enviar documentación para acreditar nuestros méritos, podemos aprovechar para adjuntar una carta de agradecimiento, si esperamos una lista o llamada para saber si somos contratados o no, no debemos hacerlo insistentemente.

Sobre todo, cada vez que tengas una entrevista, autoevalúate, debemos aprender de nuestra experiencia para afrontar nuevas entrevistas.

Os dejamos el resumen de los tres momentos a los que nos enfrentaremos en una entrevista.

Antes

Durante

Después

Conocer la empresa; historia, proyectos…

Dejar comenzar al entrevistador.

Despedirse con buenos modales.

Memorizar el CV

Ser amable, cuidar el lenguaje.

Envío de la carta de agradecimiento

Preparar la ropa y complementos.

Cuidar el lenguaje no verbal; sentarnos, movimiento de las manos…

Autoevaluarnos

Preparar las preguntas más incomodas

Cuidar los nervios.

No llamar constantemente si hemos sido seleccionados.

Llevar documentos que acrediten nuestra experiencia y formación.

Hacer preguntas sobre el puesto.

Preparar la segunda entrevista

Ser puntuales

Mostrarnos pacientes en las preguntas más íntimas.

Pablo Paredes

Sobre Pablo Paredes

Trabajador Social - Orientador Laboral