Un sistema unificado para los subsidios por desempleo ¿es la solución para eliminar la maraña administrativa?


La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, anunció anteriormente la implantación de un sistema unificado para los subsidios por desempleo. Para así mejorar la protección de los parados y garantizar unos ingresos dignos y mayor estabilidad.

La idea, que se incluye en el Plan de Avance y Transformación del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Consiste en reordenar todo el sistema de protección por desempleo. Ya que, hasta ahora, la gran cantidad de prestaciones y subsidios existentes supone un caos tanto para las administraciones, como para la ciudadanía.

A día de hoy, el sistema de protección del SEPE se compone de la prestación contributiva, siete tipos de subsidios y los especiales creados especialmente por el coronavirus.

Con tantos tipos de ayudas es normal que se generen conflictos, errores y dudas, especialmente entre la ciudadanía. Ya que una gran parte de la población, una vez que quedan en desempleo y no tienen derecho a la prestación contributiva por desempleo. No saben qué subsidio pueden solicitar según su situación.

Incluso, en ocasiones se da el caso de personas que, por sus requisitos, podrían acceder a algún subsidio, y debido al desconocimiento, no lo han solicitado.

Maraña de ayudas

En nuestro país existe una gran maraña de ayudas gestionada por diferentes administraciones, que dificulta en gran medida su gestión y tramitación.

Para muestra, un botón; la solicitud del ingreso mínimo vital (IMV) está condicionada a la previa solicitud de todas las prestaciones y ayudas disponibles. Es decir, que para poder acceder a una debes de pasar antes por un largo laberinto administrativo de diferentes solicitudes, aportación de documentos, y una larga espera hasta la resolución de todas.

En el sistema de protección con el que contamos resulta un sin sentido, es complicado, tedioso y poco funcional. Y más teniendo en cuenta que las personas que acuden a él son hogares vulnerables, con problemáticas económicas y sociales, que lo que menos necesitan son más impedimentos y complicaciones.

Es por ello que la ministra pretende reordenar y simplificar el sistema para reducir las cargas administrativas que llegan a sufrir las personas desempleadas.

Reorganización e integración con el IMV

Para conseguir esta nueva organización, el plan se ha diseñado de la siguiente manera: la prestación por desempleo en su modalidad contributiva será prioridad para el SEPE. Mejorando la duración y cuantía de esta, e incidiendo en la protección de las personas trabajadoras en situación de transición al empleo, generando una mayor posibilidad de inserción.

Por otro lado, el resto de subsidios por desempleo se verán integrados en el IMV. Así pues, todas aquellas ayudas asistenciales, hasta ahora gestionadas por el SEPE, pasarían a manos de la Seguridad Social, uniéndose al resto de catálogo de pensiones y prestaciones ya existente.

En un principio, la integración de los subsidios asistenciales en el IMV tendría sentido, si nos centrásemos solo en la teoría de las características de esta prestación. Sin embargo, viendo como está evolucionando a la largo de estos meses la gestión del IMV, creemos que esto puede llegar a ser ciertamente peligroso.

No podemos imaginarnos cómo el IMV puede asumir aproximadamente unos 7 subsidios más. Cuando en los 8 meses que lleva de vida no ha conseguido despegar su propia gestión.

Además, tendrían que garantizarse unos plazos de concesión y unas cuantías dignas y garantes de la protección de los beneficiarios.

Garantías mínimas

Actualmente, cualquier persona que solicite una RAI o el subsidio por cargas familiares, por ejemplo, tiene garantizada su resolución en pocas semanas, además de una cuantía fija de 451 euros.

Desde el Gobierno y las Administraciones deben trabajar de manera muy concienzuda para garantizar que las personas en situación de vulnerabilidad reciban una ayuda lo suficientemente rápida y acorde para cubrir sus necesidades básicas.

Esta reorganización también pretende acabar con una problemática que viene siendo denunciada por los agentes sociales desde hace años: la financiación de las ayudas asistenciales a través del excedente de las cotizaciones de los trabajadores.

Reducir las cotizaciones por la contingencia de desempleo

La cuestión es que, las cotizaciones por desempleo generan muchos más ingresos de los necesarios para abonar la prestación contributiva a los desempleados. Habiendo sido utilizados desde hace años para financiar los subsidios asistenciales, y que, según el principio de separación de fuentes, debía haber sufragado el Estado.

Es por ello que se pretende reducir las cotizaciones por la contingencia de desempleo en favor del resto de contingencias de la Seguridad Social. Además de reequilibrar las fuentes de financiación del sistema de protección social. Con el objetivo de mejorar la financiación del sistema público de pensiones sin elevar los costes laborales ni a empresas ni trabajadores.

Lo único que hasta ahora sabemos con total seguridad es que tendremos que esperar a que dicho plan se apruebe para conocer todos los detalles.

Tamara López

Sobre Tamara López

Graduada en Trabajo Social. Máster en Educación Social y Animación Sociocultural.