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Lo «inexplicable» de unas manifestaciones si y otras no. 8 de marzo día Internacional de la mujer

Hoy lunes 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, lo que ha acarreado diversas polémicas. Aunque es remarcable que ningún año, este día de conmemoración, este exento de ellas.

Este 2021 en especial, parece que tienen una excusa un motivo más contundente: el coronavirus.

Manifestaciones del día de la mujer prohibidas

La Delegación del Gobierno en Madrid ha decidido, tras estudiar todas las propuestas de convocatorias de manifestaciones y concentraciones, prohibir todas las que han sido convocadas para el domingo 7 y el lunes 8 de marzo en la región.

A raíz de esta decisión, diversas asociaciones feministas y sindicatos anunciaron el viernes su intención de acudir a los tribunales para recurrir la decisión de la Delegación de Gobierno madrileña.

Así, diversas representantes del movimiento feminista han considerado «un atropello» la prohibición anunciada este jueves por la Delegación de Gobierno en Madrid. El cual atribuyó a motivos de «salud pública» la cancelación de decenas de manifestaciones en varios puntos de la capital, que se habrían traducido en más de 60.000 personas repartidas entre todas las convocatorias.

Otras manifestaciones permitidas

En el último año, en la Comunidad de Madrid ha habido manifestaciones negacionistas y contra la ley Celáa, caceroladas, una marcha neofascista en homenaje a los caídos de la División Azul o protestas contra la retirada del mural feminista en Ciudad Lineal.

Al parecer la diferencia, el por qué unas sí y otras no, puede deberse a la posible magnitud que puede alcanzar. Pensar que estas manifestaciones a diferencia del resto, sí pudieran ser masivas. Aunque estaban convocadas de forma descentralizada precisamente para evitar aglomeraciones. Hasta este jueves, se preveía que hubiese marchas de menos de 500 personas, repartidas en diferentes zonas y siempre que se cumpliesen las medidas de seguridad.

La gran cuestión es, que, a lo largo de estos meses, en toda España, se han sucedido decenas de manifestaciones por diversos motivos, concentraciones de todo tipo de todas las ideologías posibles, y ninguna de ellas se ha prohibido.

Si la motivación de hacerlo con el día de la mujer es por motivos de salud pública algo que dada la situación es comprensible. ¿No existía ese riesgo en el resto de concentraciones?, ¿solo una manifestación donde se visibiliza a la mujer es capaz de contagiar y propagar el virus?.

Ya se criminalizó la pasada manifestación del 8-m de 2020, donde aún no nos encontrábamos en estado de alarma. Sin embargo se culpó a cada persona que salió a la calle, mientras que ese mismo fin de semana hubo múltiples actos sociales, como conciertos, partidos de futbol etc., y nada se dijo de ellos.

El sistema machista en el que vivimos ha mostrado la cara, y parece que aún no nos hemos dado cuenta.

Manifestarse un derecho

El derecho a manifestación es un derecho democrático. Salimos durante los meses más duros de confinamiento a cuidar a quienes lo necesitaban, salimos a trabajar, salimos a consumir, pero quieren prohibirnos salir a protestar. Se salva la navidad, se relajan los horarios, se permiten conciertos masivos a ciertos artistas, pero, al ser mujer, no se puede salir a reivindicar.

Lo cierto es que este año, al tener las características que está teniendo debido a la pandemia, se podía prever que muchas personas no saliesen a la calle a manifestarse. Lo cual es realmente comprensible y válido, ya que la lucha no está solo en ese acto. Sin embargo, esa decisión debe de ser una opción libre, y no una prohibición.

Si desde un comienzo de la pandemia, se hubiesen prohibido todas las manifestaciones, por el riesgo al contagio, por la proximidad, etc., podría ser totalmente lógico y comprensible. Pero no ha sido así, hemos visto casi semanalmente concentraciones por muchos motivos, y todas permitidas.

Hemos visto concentraciones fascistas y nazis, atentando contra los derechos humanos y la no discriminación abiertamente y no se han prohibido. Hemos visto muchas concentraciones multitudinarias negacionistas, es decir, de personas sin mascarilla y sin respetar la distancia de seguridad, y se han permitido.

Es por ello que resulta más que evidente que la cuestión aquí no es el riesgo al contagio y la salud pública, es el machismo de nuestra sociedad. El cual ha sabido aprovechar algo tan serio como una pandemia mundial para tratar de atacar de manera directa a las mujeres y al feminismo.

Esto no supondrá ningún paso atrás en la lucha por la igualdad y los derechos de todas las personas. Aunque no se salga a la calle, el feminismo permanecerá cada día, hasta que, actos como estos no ocurran más.

Tamara López

Graduada en Trabajo Social. Máster en Educación Social y Animación Sociocultural.
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