Cambios en la renta mínima de inserción andaluza: llega el ingreso por la infancia y la inclusión


Desde La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación se anuncia que pronto llegará la sustitución de la renta mínima de inserción (RMI). Esta cambiará su denominación en los próximos meses para adaptarse al Ingreso Mínimo Vital (IMV). Y pasará así a ser el Ingreso por la Infancia y la Inclusión (IPII).

Uno de sus principales objetivos es el de atender a los colectivos a los que la ayuda estatal no llega y, de paso, mejorar su funcionamiento. Centrándose en la reducción de la alta tasa de población infantil.

Con un presupuesto inicial de 135 millones de euros, se prevé que llegue a 95.000 o 100.000 personas. Aunque quizá sea un poco precipitado hablar de cifras de alcance.

Esta remodelación de las rentas autonómicas ha sido propulsada por la llegada del IMV, y aunque en algunas Comunidades ya se está aprobando. En Andalucía no llegará hasta que no finalice el trámite parlamentario del IMV.

Según explican desde la consejería, este retraso busca adaptarse al máximo a la norma estatal, pero también es una forma de atender a todos aquellos beneficiarios de la prestación andaluza que todavía no han recibido la ayuda estatal. Ya que para poder aprobar el Ingreso por la Infancia y la Inclusión hay que derogar antes la renta mínima.

Características del IPII

Se tratará de una prestación mensual, con una duración de un año, prorrogable si las condiciones se mantienen. Las cuantías a percibir, aún están por determinarse, aunque se intuye que estarán en la línea de las establecidas para la RMI. Será complementaria a cualquier otra prestación y estará asociada a un itinerario de inserción laboral o educativo.

Será necesario que quien la solicite haya recibido una resolución denegatoria de su petición del IMV y, además, que esté empadronado en Andalucía un año antes de su petición. Aunque esto no es indispensable para determinados colectivos, como las víctimas de trata o violencia de género, los emigrantes andaluces retornados o las personas sin hogar.

Posibles beneficiarios:

  • Menores ex tutelados por la Junta de Andalucía
  • personas de entre 18 y 22 años desempleadas que tengan a su cargo menores o personas adultas con discapacidad o dependientes
  • Personas con discapacidad con un grado superior o igual al 33%
  • huérfanos de ambos progenitores
  • personas sin hogar con vecindad en la comunidad
  • víctimas de trata
  • Víctimas violencia de género
  • menores de 16 y 17 años emancipados que estén estudiando
  • menores embarazadas
  • mayores de 65 años que tengan menores a su cargo por una guarda o un acogimiento y que no reciban ayudas por ello

Se pretende así cubrir ciertos perfiles que hasta ahora el IMV deja más desprotegidos. Sin embargo, todavía está por determinar el umbral de renta y patrimonio que se establecerá para esta prestación, así como el resto de perfiles que podrán acceder a esta renta.

Los errores de la RMI

La RMI andaluza ha tenido a lo largo de estos últimos años multitud de trabas y retrasos por la falta de trabajadores públicos dedicados a su tramitación. Se ha alcanzado un atraso de más de un año a la hora de resolver los expedientes, generando los problemas que ya podemos imaginar.

Además, como las resoluciones aprobadas pasaban del año de solicitud, se recibía el importe total en un solo cobro, lo que suponía un desajuste a la hora de gestionar la economía familiar. Para evitar estos retrasos en la tramitación del nuevo IPII, tienen por objetivo acompasar al máximo esta ayuda con la estatal, por lo que utiliza los mismos parámetros para evaluar a los posibles beneficiarios.

Conclusiones

Definitivamente hay muchos aspectos aun por concretar para poder opinar sobre este nuevo ingreso de manera adecuada, sin embargo, existen ciertos puntos débiles que ya podemos observar.

En primer lugar, si tenemos en cuenta que el nuevo IPII irá de la mano del IMV, resulta evidente que primero se tendrán que resolver las problemáticas de este último. En este caso, sobre todo, mejorar los tiempos de tramitación, y la comunicación entre el Gobierno estatal y las Comunidades Autónomas.

También tendremos que aclarar lo que pasará con aquellas familias que ya estén recibiendo la RMI, si se le dará continuidad a su beneficio de manera automática, o tendrán que realizar algún tipo de gestión.

En un principio, este cambio parece resultar positivo, ya que se adapta a la nueva prestación estatal, además de incluir diversos colectivos que hasta ahora quedaban excluidos del escudo de protección social.

Estaremos atentas ante las novedades de este nuevo ingreso, y de como se desarrollará su implementación gestión.

Tamara López

Sobre Tamara López

Graduada en Trabajo Social. Máster en Educación Social y Animación Sociocultural.